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lunes, 25 de mayo de 2015

En las plazas futuras - Álvaro de Campos (Fernando Pessoa)

En las plazas futuras - quizá las mismas que las
               [nuestras-
¿qué elixires serán pregonados?
Con etiquetas diferentes, los mismos del Egipto de 
               [los Faraones;
con otros métodos para venderlos, los que ya tenemos.

Y las metafísicas perdidas en los rincones de los cafés
               [de todas partes,
las filosofías solitarias de tanta buhardilla de 
               [fracasado,
las ideas casuales de tanto casual, as intuiciones de
               [tanto don nadie,
acaso un día, en fluido abstracto y sustancia
               [implausible,
formen un Dios y ocupen el mundo.
Pero para mí, hoy, para mí
no hay sosiego en pensar en las propiedades de las 
               [cosas,
en los destinos que no desvelo,
en mi propia metafísica, que tengo porque pienso y
               [siento.
No hay sosiego.
¡Y los grandes cerros que al sol lo tienen tan
               [claramente!
¡Lo tienen! Los cerros al sol no tienen nada del
               [espíritu.
No serían cerros, no estarían al sol si lo tuviesen.
El cansancio de esperar, que llega al fondo de existir,
me hace viejo desde anteayer con frío hasta el
               [cuerpo.

¿Qué se ha hecho de los propósitos perdidos, de los 
               [sueños imposibles?
¿Y por qué hay propósitos muertos y sueños sin
               [razón?
En los días de lluvia lenta, continua, monótona, una,
me cuesta levantarme de a silla donde me senté sin
               [darme cuenta,
y a mi alrededor el universo es absolutamente hueco.

El tedio que llega a constituirnos los huesos me ha
               [encharcado el ser
en la memoria de algo que no recuerdo me enfría el 
               [alma.
Sin duda las islas de los mares del sur también
               [tienen posibilidades para el sueño,
y las arenas de todos los desiertos compensan un
               [poco la imaginación;
pero en mi corazón sin mares ni desiertos es donde 
               [yo siento,
en mi alma vacía estoy,
y mi relato prolijamente sin sentido, como un tonto
               [con fiebre.

Furia fría del destino,
intersección de todo,
confusión de as cosas con sus causas y sus efectos,
consecuencia de tener cuerpo y alma,
y el sonido de la lluvia llega hasta ser, y es oscuro.

domingo, 24 de mayo de 2015

Lisbon revisited - Álvaro de Campos (Fernando Pessoa)

No: no quiero nada.
Ya he dicho que no quiero nada.

¡No me vengáis con conclusiones!
La única conclusion es morir.
¡No me traigáis estéticas!
¡No me habléis de moral!
¡Llevaos de aquí la metafísica!
No me prediquéis sistemas completos, no me
               [ensartéis conquistas
de las ciencias (¡de las ciencias, Dios mío, de las
               [ciencias!)-
de las ciencias, de las artes, ¡de la civilización
               [moderna!
¿Qué mal les hice yo a los dioses todos?

¡Si tenéis la verdad, guardáosla!
soy un técnico, pero sólo tengo técnica dentro de la
               [técnica.
Fuera de eso estoy loco, con todo el derecho a 
               [estarlo.
con todo el derecho a estarlo, ¿habéis oído?

¡No me fastidiéis, por amor de Dios!

¿Me queríais casado, fútil, cotidiano, tributable?
¿Me queríais lo contrario de eso, lo contrario de 
               [algo?
Si yo fuese otra persona, os haría e gusto a todos.
Tal como soy, ¡tened paciencia!
¡Iros al diablo sin mí,
o dejadme ir solo al diablo!
¿Para qué vamos a ir juntos?

¡No me toméis del brazo!
No me gusta que me tomen del brazo. Quiero ser
               [solitario.
¡Ya he dicho que soy solitario!
¡Ah, vaya lata que queráis que ande acompañado!

¡Oh cielo azul - el mismo de mi infancia-,
eterna verdad vacía y perfecta!
¡Oh suave Tajo ancestral y mudo,
pequeña verdad donde se refleja el cielo! 
¡Oh pena vuelta a ver, Lisboa de otro tiempo y de 
               [hoy!
Nada me dais, nada me quitáis, nada sois que yo me 
               [sienta.

¡dejadme en paz! No tardaré; si yo nunca tardo...
¡Y mientras tardan el Abismo y el Silencio quiero
               [estar solo!